Si sospechas una fuga de gas (un escape de gas en tu casa o en el edificio): no enciendas ni apagues luces ni aparatos eléctricos, no uses llamas, abre puertas y ventanas, cierra los mandos de los aparatos y la llave general del gas y llama al teléfono de urgencias de tu distribuidora desde fuera de la vivienda. Es un servicio gratuito, que funciona las 24 horas, y la distribuidora está obligada por ley a atenderlo.
Te explicamos cómo reconocer una fuga, qué hacer paso a paso, a quién llamar según tu zona y qué pasa después con tu instalación.
Qué hacer si hueles a gas, paso a paso
Estas son las indicaciones de las distribuidoras de gas (por ejemplo, Madrileña Red de Gas) para una sospecha de fuga:
- No hagas chispas. No enciendas ni apagues interruptores de la luz ni aparatos eléctricos, no uses cerillas ni mecheros y no fumes.
- Ventila. Abre puertas y ventanas para que el gas salga.
- Corta el gas. Cierra los mandos de la cocina, la caldera y el calentador, y la llave general de paso.
- Llama a urgencias de tu distribuidora. Mejor desde fuera de la vivienda o desde el rellano. Te dirán qué hacer y, si hace falta, enviarán a un técnico.
- No vuelvas a abrir la llave hasta que se haya reparado la instalación o el aparato averiado.
Si el olor es muy intenso, si alguien se encuentra mal o si hay fuego, sal de la vivienda y llama al 112.
A qué teléfono llamar: el de tu distribuidora
Las urgencias por gas no las atiende la compañía que te cobra el gas, sino la distribuidora de tu zona. La Ley del Sector de Hidrocarburos la obliga a mantener un servicio que atienda de forma permanente las urgencias en las redes y en las instalaciones de los consumidores. Su teléfono tiene que aparecer en tu factura de gas. Estos son los de las principales distribuidoras, según sus webs:
| Distribuidora | Teléfono de urgencias |
|---|---|
| Nedgia (grupo Naturgy) | 900 750 750 |
| Madrileña Red de Gas | 900 601 010 |
| Redexis | 900 924 622 |
| Nortegas | 900 400 523 |
Apúntalo en un lugar visible o guárdalo en el móvil: en una urgencia no conviene ponerse a buscar la factura.
Cómo reconocer una fuga de gas
- El olor. El gas natural canalizado no huele por sí mismo: se le añade un olor fuerte y desagradable precisamente para que puedas detectar una fuga. Si lo notas cerca de la cocina, la caldera, el contador o las tuberías, actúa como si fuera una fuga.
- Un silbido cerca de una tubería o de una conexión.
- La llama. Una llama en buen estado es azul y estable; si es amarilla, irregular o deja hollín, el aparato no está quemando bien el gas y hay que revisarlo, aunque no huela a gas.
Un detalle importante: si no huele a gas pero un aparato funciona mal, no lo des por bueno. Una mala combustión produce monóxido de carbono, que no tiene olor. Si alguien nota dolor de cabeza, mareo o náuseas cerca de la caldera o el calentador, apágalos, ventila y pide ayuda.
Si no tienes gas pero no huele
No siempre que falta el gas hay una avería. Madrileña Red de Gas recomienda comprobar primero que todos los aparatos están cerrados y que las llaves de paso están abiertas, esperar unos 15 minutos y volver a encender un aparato. Si sigue sin funcionar, llama a urgencias. Si el gas se cortó por impago, no es una avería: tienes la explicación en cómo recuperar el gas.
Qué pasa después de la fuga
Una fuga es una anomalía principal: según el reglamento técnico del gas (Real Decreto 919/2006), si no se puede corregir en el momento, se corta el suministro y se precinta la parte de la instalación o el aparato afectado. La reparación es responsabilidad del titular y tiene que hacerla un instalador habilitado, que te entregará un justificante de corrección de anomalías y enviará una copia a la distribuidora. Cuando esté resuelta, se puede desprecintar y volver a dar el gas.
Para prevenir, las distribuidoras recomiendan no tapar las rejillas de ventilación, revisar la caldera cada año, cerrar la llave de paso si te vas de casa una temporada larga y tener en vigor la inspección periódica del gas, que se hace cada cinco años y comprueba precisamente que no haya fugas. Y no manipules nunca el contador ni los precintos.
Preguntas frecuentes sobre las fugas de gas
¿A qué huele una fuga de gas?
A un olor fuerte y desagradable que se añade al gas natural para que se note, porque el gas en sí no huele. Muchas personas lo describen como olor a huevo podrido o a col. Si lo notas, actúa como si fuera una fuga.
¿Cuánto cuesta llamar a urgencias del gas?
La llamada es gratuita (son números 900) y el servicio funciona todos los días a cualquier hora. Lo que sí pagas es la reparación de tu instalación o de tus aparatos, si la avería está en tu parte.
¿Llamo a mi compañía de gas o a la distribuidora?
A la distribuidora, que es la responsable de las redes y del servicio de urgencias. Tu comercializadora gestiona la factura y el contrato, no las averías ni las fugas.
Fuentes
- Madrileña Red de Gas: seguridad y urgencias (qué hacer si hueles a gas, si no tienes gas y consejos de uso).
- Ley 34/1998, del Sector de Hidrocarburos, artículo 83: obligación de las distribuidoras de atender de forma permanente las urgencias.
- Real Decreto 919/2006, ITC-ICG 07, apartado 4.1: anomalías principales, corte y precinto.
- Webs de Nedgia, Redexis y Nortegas (teléfonos de urgencias).


